Cuando la selección de Estados Unidos llegó a los cuartos de final de la Copa del Mundo, yo tenía trece años. Cada partido de esa carrera -la asombrosa victoria contra Portugal, la resistente victoria sobre México e incluso el valiente pero desafortunado esfuerzo contra los alemanes- me impulsó a dejar de lado mis otros intereses deportivos y a centrarme sólo en el fútbolClint Smith